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PPT adopta propuestas y tareas para la reconstrucción

En su más reciente reunión, celebrada el viernes 13 de octubre, el Comité Ejecutivo del PPT adoptó un programa y tareas a corto, mediano y largo plazo para la reconstrucción luego del paso del huracán María. La resolución adoptada indica que el impacto del huracán acentuó los problemas de desigualdad y pobreza que existían antes del evento, así como las crisis económica, de la deuda y energética que ya sufríamos; hizo más urgentes medidas que ya estaban planteadas antes del huracán y exige nuevas medidas y la modificación de algunas de las que ya estaban planteadas.

 

Las propuestas incluyen las siguientes:

1. Enfasis inmediato en el rescate y estabilización (provisión de agua, servicios médicos, transporte, combustible, etc.) en el sur y el interior, dónde el impacto del huracán ha sido mayor por razones naturales (trayectoria del fenómeno) y sociales (más altos niveles de pobreza en estos municipios).

2. Suspensión de todo bloqueo a la ayuda de cualquier país. Puerto Rico necesita y debe recibir toda la ayuda solidaria disponible.

3. Anulación y repudio de la deuda. Completar una auditoría ciudadana de la deuda para determinar que parte es ilegal, inconstitucional o ilegítima. Pero la propuesta de renegociación de la parte restante debe ser remplazada por la propuesta de repudio y anulación de la deuda bajo la doctrina legal de fuerza mayor, cambio de circunstancia y estado de necesidad.

4. Aportación federal significativa para la reconstrucción. Debemos exigir un fondo de reconstrucción de al menos $5 mil millones anuales. Debe verse como compensación por el impacto de una relación colonial, perpetuada por el Congreso, de cuyo impacto económico (pobreza, desempleo masivo permanente, sobre-endeudamiento, etc.) el Congreso es, por lo menos en parte, responsable.

5. Revocación de PROMESA como marco estrecho, inadecuado e injusto para atender la crisis. La ley no provee mecanismo para la recuperación económica. Tan solo plantea medidas de austeridad que son socialmente injustas y contraproducentes económicamente.

6. No más medidas contra el pueblo trabajador y empobrecido. No permitir que se use los trabajos de reconstrucción (como ocurrió en Nueva Orléans con Katrina) para imponer agendas de desplazamiento de comunidades, privatización (de escuelas, por ejemplo) o eliminación de derechos laborales.

7. Puerto Rico necesita más productividad, no más explotación de sus trabajadores y trabajadoras: necesita mayor participación laboral en el ingreso y la organización del trabajo y los servicios. Deben cesar las medidas anti-obreras y revertirse las que ya se han aprobado, empezando con la mezquina reforma laboral, que golpea brutalmente a los trabajadores y trabajadoras del sector privado.

8. No utilización de la crisis para imponer agendas patronales. Debe garantizarse que aquellas empresas que cuentan con seguro por cese de operaciones pasen a los trabajadores y trabajadoras los beneficios que corresponden al pago de nómina (payroll). Hay que rechazar y denunciar los patronos que pretenden quitar a sus empleados las protecciones de su convenio, bajo amenaza de despido. De igual forma denunciamos la suspensión unilateral de convenios por el Gobernador: cualquier ajuste debe ser negiciado con los trabajadores y trabajadores, que son los que día a día reconstruyen a Puerto Rico.

9. Suspensión del IVU y reforma contributiva progresiva. La suspensión temporal de parte del IVU debe ser estímulo para una reforma contributiva que reduzca los impuestos regresivos (que afectan más a los que menos tienen) y que recupere la extraordinaria cantidad de riqueza que hoy se acumula en pocas manos y que se dedica a fines especulativos e improductivos.

10. Una aportación o impuesto único (one-time) de recuperación a las más grandes empresas que operan en Puerto Rico (se puede designar un volumen de negocios o ganancias para determinar a cuáles aplica).

11. Reforma gubernamental con participación laboral y ciudadana. No podemos confundir eficiencia y privatización. Si algo ha demostrado el impacto del huracán es la necesidad de un seguro de salud universal y la reconstrucción de un sistema de salud público, así como sistemas de transporte colectivo. La superación del malgasto e ineficiencia existentes en los servicios públicos exige su democratización con participación laboral y de los usuarios, no la entrega de lo público a la lógica de la ganancia privada de unos pocos. Esta democratización sería la verdadera garantía de transparencia en la gestión pública, incluyendo el manejo de recursos y materiales en emergencias como la que estamos atravesando.

12. Plan de reconstrucción económica asentado en los fondos liberados por la anulación de la deuda, las aportaciones federales, la reinversión de las ganancias que aquí se generan, la reforma contributiva que capte fondos acaparados improductivamente y nuevas inversiones externas sujetas a prioridades bien diseñadas que convengan al desarrallo del país.

13. Ante el impacto del huracán este programa debe incluir amplios programas de recuperación para pequeñas empresas, profesionales y trabajadores independientes que han perdido talleres, oficinas o la posibilidad actividad económica en el futuro inmediato.

14. El paso de huracán provocó la suspensión temporal de leyes de cabotaje. Esta acción debe ser preámbulo para su eliminación. Se deben garantizar los empleos en tierra a los que hoy realizan esas tareas en Puerto Rico.

15. Debemos vincular nuestras propuestas y demandas a los movimientos en Estados Unidos que tienen objetivos similares y que proponen impuestos al gran capital, proyectos de renovación de infrastructura y creación de empleo, anulación de la deuda estudiantil y alivio a familias endeudadas, seguro de salud univeral, reducción del gasto militar a favor de gasto social, energía renovable, y respeto de derechos de comunidades discriminadas racialmente e inmigrantes.

16. Para resolver el problema colonial es necesaria la convocatoria de una asamblea constitucional de status, según el modelo elaborado por el Colegio de Abogados.